

Primera parte:
En el post anterior les comentaba que la primera etapa del tratamiento fue muy difícil, la pase muy mal, me vi totalmente inválida y con una tremenda angustia.
Pero a lo que voy es al cariño y dedicación de Wilma, mi cuñada y comadre, quien viajó desde España a juntarse conmigo aquí, para hacerme compañía.
Ella se hizo responsable de mi y en los momentos en que la angustia negra me embargaba, ella estaba ahí para consolarme y retarme, cuando fuera necesario, y no dejarme caer. Era ella la que me bañaba, la que me daba de comer, la que hacía las veces de traductora, cuando se me entendía poco, lo que hablaba…
Me encontré con una amiga positiva, que siempre le ve el lado bueno a las cosas y siempre me decía “confianza, confianza” .Tengo que reconocer que tanto positivismo me exasperaba, yo sin poder hacer nada y ella evangelizándome. Yo quería resultados pronto y no los veía.
Cuando finalmente hablamos con los médicos y aclaramos el asunto de las dosis, ella entendió que esta bien tener confianza, pero esta pasa por tenerse confianza uno mismo y yo estaba segura que ellos estaban perdidos. A eso le llamamos “confianza activa”, es decir saber y conocer de lo que se está hablando y de ahí confiar.
Bueno, tengo que decirles que Wilma es un regalo, es una persona luminosa, que irradia paz. Ella me enseño que es mejor amar antes que nada, tengo mucho que aprender de ella. Gozar de los atardeceres, del canto de los pájaros, de las flores, de las cosas simple de la vida. ¡¡¡ Cómo no voy a ser afortunada!!!
Más de alguna vez, he sentido no merecer tanto cariño y generosidad.
Es paradójico que un mal (el de Parkinson) siga reportando tanto bien, he sentido el cariño de tanta gente. Aún no acabo de leer todos los correos electrónicos que se han quedado rezagados
Wilma, Chus y todos los amigos de España que han estado pendientes de la evolución del tratamiento gracias, gracias, gracias. Especial reconocimiento a Chus, que siempre ha estado ahí presente en todo momento, la puedo sentir.
Segunda parte:
Conversando con Wilma y después de leer los mensajes que ustedes dejaron en mi blog, se le ocurrió una muy buena idea, y es la de retribuir a ese amor y a esa energía positiva con buenas y recientes noticias. Primero les quiero contar que estoy muy bien, con un ON sostenido de casi 12 horas diarias y 3 horas de un ON parcial para nada invalidante ya que puedo hacer todas las cosas sin ayuda; el resto de las horas, duermo.
También les cuento que mi tratamiento de rehabilitación va muy bien, en control motor, he logrado mejorar la amplitud de los movimientos y me siento más segura al caminar porque ya voy automatizando el movimiento de los brazos y he mejorado la coordinación.
Respecto al trabajo de acondicionamiento físico, estoy reforzando la coordinación y estiramiento y flexibilización de las articulaciones. Mi terapeuta considera que estoy bastante bien. Incluso hace unos días atrás paseando por el barrio chino, nos encontramos de pronto con una calle en obras y sólo había un estrecho paso para los peatones, yo no dude y pasé si ayuda, ante la mirada atónita de Wilma que no se atrevía a pasar.
En el trabajo facial y de la voz, es quizás el área donde más se aprecian los cambios ya que tengo una mejor articulación del lenguaje y mayor potencia en la voz, gracias al trabajo conciente de la respiración. Considero que me falta mucho trabajo aún, en eso estoy.
En el área de defectología, mi terapeuta considera que tengo muy buena coordinación, y le causa extrañeza que a pesar de tener un parkinson de casi 10 años, el deterioro ha sido muy leve. Hoy comenzamos a trabajar la escritura.
Como pueden ver estoy mejorando, mi ánimo no puede ser mejor, aún queda trabajo por hacer ya que tengo una diskinesia al finalizar el día y en eso están trabajando los médicos. Lo bueno es que las distonías, que son dolorosas, casi han desaparecido.
Espero que mi alegría logre traspasar las pantallas de los computadores u ordenadores, como un regalo de mi para ustedes, por la preocupación e interés en este proceso que estoy viviendo.