
En nuestra vida es lo mismo, existen personas que pueden resistir situaciones límites, ejemplos hay varios, pero mencionaré el caso de Daniela García, la joven estudiante de medicina, que perdió sus cuatro extremidades en un accidente ferroviario y así y todo está pronta a titularse de médico. Para mi ella es un ejemplo de entereza y de amor por la vida. Ella es como esas raras plantas que sobreviven en arenales o en la nieve, donde muy pocos seres vivos pueden resistir esas condiciones.
Creo que todos cuál más o cuál menos nos encontramos con limitaciones en “nuestro suelo”, la gracia está en como nos adaptamos y aceptamos esas condiciones para vivir y hacerlo felices. No digo que sea fácil, al contrario creo que es muy difícil y se pueden tomar al menos dos caminos. El primero, de echarse a morir y sentirse el ser más desgraciado del mundo y esparcir la negrura por doquier o ser fuente de luz y hacer de nuestras limitaciones fuente de crecimiento.
Es cierto, tener fortaleza o ser fuerte de pronto no es una opción, como decía Matriuska en el post TEMORES, tienes que serlo. Pero hay maneras y maneras de hacerlo. Puedes ser una persona amarga y con ello agriarle la vida a los que te rodean o ser una persona que se esfuerza por superarse y entregar lo mejor de si.
¿Cuál es tu opción?