
En un post anterior les comentaba que el proceso de aceptación de una enfermedad crónica, en este caso el parkinson, es difícil y fluctuante. Pues bien estoy pasando por una de las etapas bajas de ese proceso.
El futuro se me está haciendo cada vez más presente, sí….. Aunque suene raro. Desde que aprendí a vivir con el parkinson, es decir desde que lo acepté (no totalmente) como una realidad en mi vida comencé a vivir el aquí y el ahora, sin preocuparme mayormente de futuro y con una actitud positiva ante la vida. Pero este último tiempo, me pesa el futuro,....... está presente como la espada de Damocles sobre mi cabeza, recordándome el deterioro que voy a llegar a sufrir,..... Que en realidad me cuesta imaginar.
No conozco personas en estado avanzado de la enfermedad. Cuando era niña, mi catequista tenía parkinson, pero me acostumbre a ver temblar sus manos y su voz, pero no me parecía una enferma.
¿Será que estoy perdiendo esa forma de mirar la vida en forma positiva?,......... ¿esa actitud de mirar el vaso medio lleno?
Este último tiempo me he escrito con varias personas que me han hablado del deterioro que vamos progresivamente a ir sufriendo. Una mujer de Puerto Rico, con parkinson diagnosticado hace 2 años, con una vitalidad y optimismo envidiables, ella fue, la que me planteo, el temor al parkinson avanzado porque en su familia hay una persona en un estado muy deteriorado.
Creo que el ejercicio, la alimentación, el vivir en un ambiente armónico, hacen que el deterioro sea mas lento, además de la actitud frente a la vida
No quiero perder ese positivismo, siento que es un espacio que le doy al parkinson, es como si me ganara la batalla.
He sentido, ahora último, que las personas que comentan en mi blog están convencidas de mi fortaleza, que yo no creo que sea tal.