

Las clases de baile van de viento en popa. No me he perdido ninguna. Estoy aprendiendo sevillanas que es un baile con un esquema bien claro. Me ha servido mucho para el equilibrio del cuerpo.
En una de las últimas clases llegué con una distonía fuerte en mi pierna derecha. Esto significa que la pierna se me pone dura como palo y apenas puedo caminar y doblar la rodilla. Mi profe, Carola tuvo la buena idea de trabajar sentadas, ejercicios de brazos y muñecas, hasta que se me pasó y terminamos bailando la primera parte de la Sevillana y dejamos empezada la segunda parte. Quedamos de filmar la clase. Si es así, la subiré a Youtube para que vean mis avances. Ahora, como adelanto, les pongo unas fotos con la posición básica de la Sevillana.
Carola tiene muchísima paciencia, siempre me corrige, sobe todo la postura corporal, que es lo que se me olvida, sobretodo cuando estamos haciendo movimientos de manos y zapateo con los pies.
En más de alguna ocasión se me ha pasado por la cabeza “no, no lo lograré”, pero aparto rápidamente esos pensamientos negativos que predisponen a que las cosas que queremos efectivamente no nos resulten. Cuando creemos y confiamos en que se puede seguir adelante, nuestras posibilidades de avanzar se multiplican. Todo está en nosotros en la fe y la confianza que nos tengamos.